LA BODEGA

La bodega se encuentra en Rioja, en la zona de Logroño

La bodega

Situada en Camino Viejo de Alberite, 41, 26006 Logroño, La Rioja, se encuentra en un enclave profundamente ligado a la cultura vitivinícola de la región. Un espacio pensado no para imponer, sino para acompañar el proceso natural del vino, respetando sus tiempos y su carácter.

Cada rincón de la bodega responde a una misma filosofía: trabajar con calma, precisión y coherencia. Aquí, la tradición heredada convive con una mirada contemporánea que entiende que la verdadera innovación nace del respeto por lo esencial.

Miole no es solo un lugar de elaboración.
Es el punto de encuentro entre dos trayectorias, dos visiones y una misma manera de entender Rioja.

El viñedo

El viñedo es el origen de todo lo que somos.

En Miole trabajamos parcelas seleccionadas que expresan la diversidad y la riqueza del territorio riojano. Viñedos con orientaciones distintas, suelos variados y microclimas propios, que aportan carácter y complejidad a cada uva.

Las viñas de sol aportan estructura, intensidad y profundidad.
Las viñas de sombra regalan frescura, equilibrio y expresión aromática.

Lejos de corregir estas diferencias, las escuchamos y las respetamos. Porque creemos que el carácter de un gran vino no nace de la uniformidad, sino del diálogo entre contrastes. Cada parcela se cuida de forma individual, atendiendo a su ritmo y a su identidad.

Nuestros viñedos no solo producen uva.
Transmiten historia, territorio y una forma honesta de entender el vino.

Nuestra visión

Miole nace con una convicción clara:
el equilibrio es la máxima expresión de la calidad.

Nuestra visión no busca romper con Rioja, sino interpretarla con honestidad y sensibilidad contemporánea. Respetamos la tradición porque la conocemos, y miramos al futuro porque creemos en la evolución natural del vino.

Queremos crear vinos que emocionen sin imponerse, que acompañen momentos importantes y que permanezcan en la memoria por su armonía, no por el exceso.

Denominación de origen

Miole forma parte de la Denominación de Origen Calificada Rioja, un sello que representa exigencia, conocimiento y una forma de entender el vino construida a lo largo de generaciones.

Para nosotros, pertenecer a Rioja no es solo una garantía de origen, sino una responsabilidad. Cada vino que elaboramos debe estar a la altura de una denominación que ha hecho de la calidad su seña de identidad.

Trabajamos con producciones cuidadas y decisiones conscientes, priorizando siempre el equilibrio y la coherencia por encima del volumen. Desde la selección de la uva hasta cada paso en bodega, el control del detalle es constante, porque creemos que la verdadera excelencia no admite atajos.

La calidad en Miole no es un objetivo final.
Es una actitud diaria, presente en cada vendimia, en cada elección y en cada botella.